2016... Para que contarlo

Tengo años haciendo un recuento de los 365 días pasados, pero este será el primer año que no les contaré que pasó porque ha sido mi año menos favorito.
Pero puedo rescatar lo aprendido, tal vez usted aprendió algo parecido:
- Hoy es hoy, es lo que importa. Ya nada puedo hacer por cambiar ayer y mañana no sé si llegará (cliché? Bueno pero es cierto).
- Los planes son algo posible pero flexibles ya que la vida cambia en minutos.
- Es mejor ayudar a otro (algo como voluntariado o pequeños cambios en el día) que estar pensando en las miles de cosas que no puedo resolver.
- Quedarse tiene un límite.
- Soy joven pero desde ya debo estar pendiente de mi salud: ejercicio y alimentación son mi día a día para cuidarme yo.
- Hay momentos en la vida en que todo se detiene y sólo nos queda parar. Para mí eso ha sido rarísimo pero ha tocado.
- Sobre el amor de pareja... ya no sé que decir, así que esa parte queda en manos de Dios.
- Día a día es importante caminar con la idea de ser feliz, sin dañar a otros a propósito, sin ser egoista, pero sin olvidarme de que yo importo.
- Mi cosa favorita en el mundo es conocer el mundo (referente a planeta) quiero seguir viajando, en pequeña y gran escala.
- La fe es muy difícil de tener (hasta Jesús lo dice muchas veces refiriéndose a cuanto nos cuesta a los humanos), pero nos ayuda a mantenernos en pie.

2017, no espero nada y tengo la esperanza de que vendrán nuevas bendiciones.
Por hoy, gracias por hoy.

Comentarios

Entradas populares