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Mostrando entradas de abril, 2009

Lejos de mí

Quisiera sacarte de mis adentros no quiero seguir viendo tu rostro y preguntarme ¿qué pasó?. Mi vida sigue y Dios la galardona con las más bellas bendiciones, pero sigues frente a mí. Hoy, por el mismo pasillo en el que nos enamoramos en los mismos azulejos que pasábamos el tiempo hablando, nos encontramos hacia direcciones distintas pasando uno al lado del otro como si nunca hubiese pasado, por lo menos para ti. Juro que ya no te amo pero estás todavía en mis venas y daría lo que fuese por que no estuvieras. Porque no me amaste, dudo que me quisieras y aún así yo seguía luchando por ti. Dije que te esperaría, pero me has dañado, no te he importado y me tengo que alejar de ti.

Cambio de pensamiento

Parte 1

Odio que cambiaras tanto, fue cuestión de días para que no estuvieras, para que tus abrazos se esfumaran y ya al sentirlos no hubiese nada en ellos. No te mentiré... aún disfruto contigo, aún deseo tus labios, aún quisiera a aquel a quién amé. Pero no, no estás aquí: hablamos y tus palabras son cada vez más vacías, es como si quisieras que aborreciera a tu nuevo yo. Es impresionante como hasta tu olor ha cambiado, todo aquello que parecías querer ahora no está y se ha convertido en un hombre que no conozco... donde estás, no pude haber estado con un fantasma de mi imaginación... YO LO JURO, te sentía. No pudieron ser mentira cada beso dado, cada estadía en tus manos, cada palabra y cada dicho te amo... ¿Quién eres ahora? ¿quién soy yo? amigos, casi novios, juntos y sin tocarnos... solos y acompañados.

Parte 2

Me encantó entenderte, ahora se que no tendremos más que este hermoso cariño y esta bella amistad. No te mentiré, aún siento gran querer por ti, aún mi corazón siente gran…

Más fuerte que yo

Como no entendiste, solo procuré amarte
como no esperaste, yo solo me perdí
mi alma gritaba por ser salvada
no te llamaba, ya está claro,
pero como no viste que mi alma se apagó.
Necesito del Padre, Él me está levantando
pero no supiste que tengo un corazón.
Te lo advertí
lo dije de mil formas, me dolía
porqué no me abrazaste.
Te amo... ¿porqué lo dijiste?
ahora se que el amor es más grande
no es un puñado de palabras
es hacer posible lo imposible y no necesitar hacerlo
es arriesgarse a vivir.
¿Porqué no me dejaste intentarlo?
y después de todo esto
aún no dudaría en decir sí.