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Zombies de almas rotas

Es una época de la vida en la que dejamos de existirnos y comenzamos a olvidar como se respira.
El alma se apaga y el corazón es un órgano más.
Caminamos hacia adelante ¿o es hacia atrás? ¿ya pasamos por aquí? Sólo se camina.
Ansiosos de nuevos cerebros que nos hagan sentir vivos, de ideas que sustituyan lo roto de las almas.
Los ojos son rojos, perdidos, abiertos, en otro mundo y en este, a veces secos por tanto haber botado en lágrimas.
El cuerpo deja de pesar, porque los pedazos rotos han habitado todo espacio.
La comida deja de importar, resultamos ser un recipiente que no retiene nada.
Y si, así sin más, vagamos por la tierra como sombras de lo que una vez fuimos, zombies con un pequeño aliento de vida.

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