Demasiado quedito

El día comienza, todos los días con el mismo pie,
a cierta edad todo parece debería ser así.
La cama tiene mucho tiempo del mismo lado,
el aire huele igual y las cosas con polvo son las mismas.

Las ganas de comerse el mundo van desapareciendo.
Las cosas dejan de delirar
y los días parecen una broma de la cablera poniendo la misma película.

Todo tan quedito, todo demasiado quedito.

Y de repente tiembla,
Dos punto tres... Cinco punto dos... Siete casi ocho.
En tanta paz, lo mínimo te mueve el piso,
lo máximo te vuelca la cabeza
y quiebra los cuadros colgados hace mucho tiempo.

El miedo te da ganas de comerse el mundo caído
resulta ser un plus,
un movimiento que te recuerda el sabor,
un nuevo olor, la locura y levantarse en otra cama.

Pero la cabeza no es la misma,
el corazón recuerda que los temblores
son solo un movimiento que dura un minuto.
Con ello llega la mejor forma de entender que la Tierra,
esta quedita y calmada tierra, necesita liberar energía.

El día comienza, esta vez escojo levantarme de un brinco
la verdad nadie sabe lo que debería ser a una edad,
si fuese así el mundo estaría resuelto y no lo está.
No importa el lado de la cama, es mi cama
uso un nuevo perfume
y poco a poco recogeré lo poco que cayó.

Y de repente tiembla,
Dos punto tres... Cinco punto dos... Siete casi ocho.
Moverá el piso,
pero en un minuto pasará.

Comentarios

Entradas populares