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Enfrentar fantasmas del pasado

Los fantasmas del pasado, una frase muy trillada pero a la vez muy cierta. No basta con decir que se ha superado a una persona o una situación, siempre algo de esa historia se acumula en un espacio del alma y se traerá al presente en forma de fantasma.
En psicoanálisis se trata de descubrir que es ese algo y se trabaja para que el paciente reconozca su problema, para luego superarlo... si lo logra.
El "si lo logra" es algo importante. Yo creo que uno no lo logra. Las personas arrastramos nuestros fantasmas, pero ¿qué pasa cuando esos fantasmas combinan?
Piénselo bien, usted tiene miedo a X cosa y la persona con la que pretende compartir su vida (o una etapa de ella) tiene miedo a la contraria de la misma, ¡voila! hay un choque de fantasmas, como si al dormir en la misma cama ambos quisieran salir al mismo tiempo de abajo y golpearan sus cabezas pegando un susto mayor del que haría solo uno de los espectros.
Los fantasmas existen y ¿cómo se espantan cuando se comparte con alguien? Debería ser tan sencillo como llamar a Shaggy o a Vilma para que lo hicieran, pero no. Yo tengo la teoría de conocer bien el pasado de ambas personas, si yo conozco eso que pasó en el presente sé que aparecido pretende molestar y antes de que me asuste, le saludo y converso con él.
¡Simple! Mas o menos, ya que eso significa exponerse, como lo haría con su psiquiatra y no todo el mundo merece ser "esa persona", no obstante escoger a una persona implica de una vez por todas saber reconocer nuestros propios fantasmas.

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