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Cuando me da por casarme

A veces me da por casarme, por dejar todo tirado y por empezar desde el principio, que las cosas me cuesten un poquitillo más de lo esperado.
Y cuando lo pienso me dan ganas de estar en esa época, en la que me valgo por mi misma pensando en más cosas que solo en mí.
Luego se me ocurre lo bueno que sería ganar con mi propio esfuerzo y llegar en la noche a saber que todo lo hice bien, durmiendo acompañada.
Pero sobretodo me da por saber que lo disfrutaré, cuando me atreva a casarme con una idea, con una forma de vida, con un pueblo o con La persona que está en mi camino. Cuando me da por casarme no me da por el matrimonio, me da la necesidad de compromiso con lo que vale la pena.

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