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Perdidas

"¿Qué son los hombres al lado de las rocas y de las montañas?" (J. Austen)- Dijo Elizabeth al saber que necesitaba respirar libertad luego de múltiples desencuentros que enfrentaban la sociedad con un banal "te amo a pesar de". Que desagradable ese momento en el cual un amor no es más que la mofa  a nuestras ganas de vivir  sin necesidad de sombras o silencios. ¿Es necesario seguir esperando un amor que se coloca a medias o simplemente se dedica a un ir y venir entre conmover el corazón y ahogar las ganas? Ahogar Las Ganas. el punto más esencial de la pérdida. Nos perdemos nosotras mismas en un cúmulo de indecisiones de un otro y sus miedos al mundo que le rodea. Tolstoi no estuvo muy lejano a este razonamiento, él entendió que debía matar a su protagonista. No Es Locura. Anna Karenina no estaba loca, solo se entregó a promesas hechas de aire y a un amor tan cobarde como ella misma, al final sólo necesitaba la libertad de los demás: " y me libraré de ...

2015: la historia que producimos cambia

Este año fue más complejo escribir sobre lo sucedido. Tal vez porque es un guión muy largo para un post o porque la verdad muy poco es de dominio público. Mi forma de resumirlo: Cambios ... Sí, si buscara una palabra para ello sería cambios . Los últimos años me dediqué a construir cosas que en el 2015 se alcanzaron pero formulando una pregunta al final de cada ruta ¿y ahora qué? Aprendí que tener algo no es solo tenerlo, hay que vivirlo y conservarlo , que el día tiene muchos cambios y que la resolución de las historias con varios personajes no solo dependen de uno. Nota: hay personajes más permanentes que otros (como la familia) pero que es a estos a los que debemos más atención, los otros parecen contratados para conflictos (el conflicto no siempre es malo) específicos o capítulos de relleno. Pero sobre todo, que ser protagonista de nuestra vida es importante pero aprender a compartir el estelar es aún más significativo. Por eso: gracias por los personajes permanentes, por ...

Relaciones dentro de la "Cultura del Descarte"

El pasado 25 de setiembre (2015) el Papa Francisco habló ante la ONU sobre diversos temas, todos a mi parecer esenciales y con una coherencia muy poco vista en discursos actuales. Yo no soy católica, pero creo que el Papa actual sabe exactamente cómo comunicar mensajes oportunos, eficiente y de una forma muy sutil tocar la llaga. Entre los temas que trató fue " la hoy tan difundida e inconscientemente consolidada Cultura del descarte ". Claro precedían a esta frase temas como la guerra, el hambre, la pobreza y el egoísmo, pero esto me hizo pensar en que es cierto, vivimos en un constante descarte; es tan fácil cambiar lo externo, lo que nos estorba lo quitamos y punto, lo que no nos sirve lo botamos, desechamos las cosas. Descartamos el celular, la comida, el trabajo, los sueños, los conocimientos, los momentos... las personas. Tristemente ya llegamos a descartar las relaciones con personas, y a este punto es que le dedico el post . Las relaciones han adquirido e...

Ni flores ni chocolates

Antes de los 20's todo es muy fácil en el amor: alguien que te de la mano, se ría con vos, vaya al cine y por supuesto, te de obsequios como rosas, peluches, pulseras del amor o cualquiera de esos "detalles" que se ven lindos en el cuarto. Luego de los 20 años es todo eso más el sexo, un buen paseo, alguien con quién establecer conversaciones de vez en cuando y un "estar allí"... el tiempo comienza a hacerse fundamental. Hace poco escuché "no espere esas cosas"... Resulta que luego de los 25, cuando corteza pre frontal ya está en el punto de que uno sabe que quiere o no, las relaciones se vuelven más simples pero desafiantes. En el camino a ello se aprende que los detalles son lindos y llaman la atención, pero no determinan si alguien es tu pareja, te ama o te respeta; las flores se secan, los peluches se empolvan... Cuando una persona decide comenzar una relación con una mujer, debe tomar en cuenta que llama más la atención una conversación mas si...

Sin palabras

Ya no hay nada que decir no importó la advertencia de que pasaría ni las razones del porqué no, solo hay cosas inevitables. Como si la vida se burlara de las probabilidades y las posibilidades como si los dioses existieran y jugaran al ajedrez con nuestros caminos. Llega un instante, un leve y raro momento en que las palabras se acaban donde nos damos cuenta que el control es una utopía cuando se trata de amor.

Date el chance

Por lo regular estás allí sentada, buscando que todo salga bien, que a tu alrededor sea funcional, tan eficiente el ambiente que se vuelve confortable para los demás. Andás caminando con mil cosas en la cabeza y apasionándote tanto por el día a día que comenzás a olvidar lo que debería ser permanente. Más es el temor de fallar hoy que de terminar mal mañana. El día a día es tan grande que planificás todos tus días lo más posible, todo está ordenado, todo lo de afuera saldrá bien... todo menos lo de adentro. Y es ese instante en que soltás la mano de lo permanente, que ya nadie te saca de la realidad, que todo es tan real que respirar es automático y todos los días son Lunes. Pará! Date el chance de no pensar. Entonces dejás de pensar.  El licor, el sexo, la aventura, los minutos comienzan a desordenar el día a día. Es más sencillo no pensar en las consecuencias. Dejás más lejos lo permanente, ya ni su presencia está, comenzás a olvidar. Pará! Date el c...

Demasiado quedito

El día comienza, todos los días con el mismo pie, a cierta edad todo parece debería ser así. La cama tiene mucho tiempo del mismo lado, el aire huele igual y las cosas con polvo son las mismas. Las ganas de comerse el mundo van desapareciendo. Las cosas dejan de delirar y los días parecen una broma de la cablera poniendo la misma película. Todo tan quedito, todo demasiado quedito. Y de repente tiembla, Dos punto tres... Cinco punto dos... Siete casi ocho. En tanta paz, lo mínimo te mueve el piso, lo máximo te vuelca la cabeza y quiebra los cuadros colgados hace mucho tiempo. El miedo te da ganas de comerse el mundo caído resulta ser un plus, un movimiento que te recuerda el sabor, un nuevo olor, la locura y levantarse en otra cama. Pero la cabeza no es la misma, el corazón recuerda que los temblores son solo un movimiento que dura un minuto. Con ello llega la mejor forma de entender que la Tierra, esta quedita y calmada tierra, necesita liberar energía. El d...