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Entradas

Te digo adiós vos

Entraste a mi vida, como eso que esperaba y creí que nunca pasaría. Entraste a mi vida como lo menos esperado, como lo más inocente, como lo que me permitió sentir. Te sentí muy pocas veces, no recuerdo mucho pero nuestros labios se aclopaban bien. Te sentí muchas veces, nuestros ritmos son distintos pero recuerdo cada noche antes de dormir el sabor de tu piel. Me has apoyado desde que te conozco y últimamente he estado ahí para vos. Nunca aprecié lo bueno que era tu apoyo y es hoy lo que más extraño de vos. He decidido decirte adiós, ya no quiero ni puedo estar ahí con la posición en la que me pretendes mantener. He decidido decirte adiós no porque quiera si no porque por más que me mantengo no me quieres aquí. Así que... A vos: eres un gran amigo, compañero, maestro, un aliento y escape, pero aunque me duela ya no puedo ser esa, una más de esa lista, quiero atención, la cual de ti no obtendré. A vos: eres mi amigo, mi compañero, mi sonrisa tonta, mi compañero de aventuras, quien sabe...

Reflexiones del Volcán Barva

Los portones estaban cerrados y yo decidí quedarme fuera con la esperanza en que escucharas mis palabras diciendo "te amo". En medio de un bosque, de preguntas propias y compartidas anhelé sobre todas las cosas ser ese rayo de luz en tu vida. Pero su campo era incierto, no podía saber con seguridad que me reparaba el tiempo. Solo lo cercano, lo presente... Era tu sonrisa que no me pertenecía. Es bien sabido, hay momentos en los cuales por más que se sienta, la mejor opción es la de esperar. Fotos por Brenda Lidis Alfaro González.

Hay dias de dias... Días que cuando no estoy es cuando mas quiero estar

No se como describirlo ni como decirlo, hace mucho no escribo de usted, pero hoy es de esos días en que mi cuerpo, mi alma y mi mente solo querían estar a su lado. Te escuché muy temprano contando tus historias, desee que tu olor se mantuviese entre mis dedos desde ese momento para todo el día, como antes. En la mañana vi mi celular mil veces, no mandé mensajes, no quería ser yo la que escribiera... dejé de pensar en vos. Al medio día estaba allí, tan cerca, sintiendo que el alma se salía con cada quien que se acercaba, por más que lo quería no te busqué. En la tarde vi mi teléfono, lo pensé. Decirte que tus labios extraño en sobre manera, que tus manos en mi rostro las anhelo y tus ojos coqueteando mi ser... En la tarde-noche me divertí, no te recordaba, pero al escuchar "¿Ahora quién?" de Marc Anthony. Hay días de días, días en que me tengo que alejar de usted, por que todo de mi te quiere cerca y es más grande mi querer por todo lo que es su presencia..

La luna se siente sola

Hoy de camino a mi casa, me detuvo una hermosa imagen. Frente a mí se detuvo, con sus curvas perfectas gracias al momento de plenitud en que se encontraba y jurando que la escuchaba me habló como a pocos se atreve. Me siento sola, acá arriba. Si supieras cómo el firmamento es de hermoso pero frío. Esas pequeñas juegan a mi alrededor pero no siempre me invitan a hacerlo, dicen que algunos días jugar al escondite no les gusta, tiendo a ocultarme muy bien en el negro. Me siento sola. Tengo la atención de muchas y muchos, algunos tienden hasta adorar mi forma cambiante. A veces lloran cuando me tienen cerca al compás de una guitarra o del penetrante violín; acumulan sueños a mi alrededor solo dejando en mis ojos las ganas de cumplir mi propio anhelo. Me siento sola. Vivo con la promesa de luz propia, sin embargo me mantengo cada día a la mercé de aquel, al cual no soy presentada, pues teme verme o tal vez nunca tendrá el valor de dejar sus deberes como gran señor para vivir ...

Hay días de días... Días de enfrentarse a la vida

La vida da todas las vueltas que quiere o las que la dejamos dar. Pues hay momentos en que se detiene. Sí, se detiene en las paradas que nunca imaginamos. Pues cuando se le ocurre detenerse llega un punto en que nos deja pensando ¿y ahora qué? Esta pregunta lleva a un enfrentamiento con el corazón, con el alma y con lo que somos. Pero ante todo, nos enfrenta a la decisión más difícil de la vida: encontrarnos a nosotros mismos. Un acetato en el dedo, un mapa, la brújula de Jack Sparrow, ver hacia donde está la puerta de la iglesia o la estrella del norte... no, no ninguna sirve cuando a la vida se le ocurre detenerse. Así que enfrentarnos a nosotros mismos solo se hará acompañados de nuestro pasado y nuestro presente; así encontrar la gasolina para que vuelva a caminar. Pero me dijeron que existe una forma de no hacerlo sola, así que, en esta parada extraña, en este pueblo desconocido me dedicaré a encontrar eso que no conozco para enfrentarme a mí y luego convencer a la vida que ...

Por rajona

Pensaba en escribir versos luego de alardear sobre mi facilidad de conectar mi mano con el corazón. Decidí escribir sobre sentimientos, sobre las ganas de no sentir, de no querer existir. Me senté creyendo tener claras respuestas a preguntas que me hacía ayer con la misma facilidad con que hablé. Ahora, ante un espacio en blanco, ante arrepentimientos y confusiones, ante muchos sentimientos bajo mi cabeza porque no se que escribir.

Carretillos y flores

La mujer, pensando en la juventud que se va entre los días, esperando a un hombre que pasa el tiempo pendiente del movimiento entre el palo y el llegar de las pelotas a un hueco más profundo que el amor inspirado a él. Era momento de decírselo; ya sus tardes traviesas en las que podía descargar su deseo y las necesidades de la piel con los que llenaban su corazón de chocolates, flores y poemas durante el último año, no bastaban, más que su pomposo modo de vida no tenía faltas en los aspectos materiales. Ella, no hablaría de su traición, solo infundida por la soledad. Justificaría su pecado con un pecado más grande: la falta de amor que él le proporcionaba. El hombre: llega a las ocho en punto, como acostumbraba un sábado por la noche. Su carretillo suena por las escaleras. Él solo piensa que no quiere verla, que es más emocionante la sensación del gane que el amor de esa, la que ya ni le interesaba conocer. ... Se abre la puerta. Ella lo mira. Él reconoce esa mirada, ba...